Para gran parte de la comunidad neurodivergente, la jornada laboral estándar (empezar entre las 7:00 y las 8:00 de la mañana) no es solo una estructura organizativa, sino una fuente de fricción biológica constante. Existe un desajuste profundo entre el ritmo natural del cerebro con TDAH y las demandas de un mundo diseñado para cronotipos matutinos… (+leer)
